Reporte Mundial de Inversiones 2010
Buenos Aires, 22 de julio de 2010.- ProsperAr participó esta mañana del lanzamiento de la vigésima edición del Reporte Mundial de Inversiones 2010 (World Investment Report 2010), publicado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD, por sus siglas en inglés), que reúne las principales estadísticas y tendencias acerca del comportamiento de la Inversión Extranjera Directa (IED) en el mundo.
En el lanzamiento del Reporte, la presentación de ProsperAr estuvo a cargo de Nicolás Pavlovsky, Subgerente del Departamento de Estrategia, cuyos ejes se sintetizan a continuación:
Cabe destacar que las estadísticas relevadas en el informe alcanzan al año 2009, año en que se registró la mayor caída en el valor de los flujos globales de IED en términos absolutos (US$ 657 mil millones), desde que UNCTAD lleva registro de estas estadísticas. Esta contracción se enmarca en el contexto de la peor crisis económica internacional desde la Gran Depresión.
Evolución de la IED global 2009. El impacto de la crisis financiera y económica global (que se desató con fuerza en la segunda mitad de 2008) se vio plenamente reflejado en los flujos mundiales de IED del año 2009. Los flujos globales de IED sufrieron una caída de 37% en 2009 alcanzando US$1.1 billones. Esta caída se sumó a la contracción de 16% registrada en 2008. Asimismo, si bien en 2008, el impacto de la crisis financiera y económica global sobre los flujos de inversión extranjera se concentró en los países desarrollados, en 2009, la caída de la IED alcanzó a todas las regiones del mundo, sin excepción.
Perspectivas globales de la IED 2010. El informe estima una recuperación gradual de los flujos globales de IED a partir de 2010 con flujos totales estimados de US$ 1.2 billones en 2010, US$1.3-1.5 billones en 2011 y US$1.6-2.0 en 2012. Esto implica que recién en 2012 sería posible alcanzar niveles de flujos IED global cercanos a los de la pre-crisis, habiéndose alcanzado en el año 2007 flujos por un monto de US$ 2.1 billones.
A pesar de este “optimismo prudente” acerca de las perspectivas de la IED global el informe destaca que estas previsiones de una recuperación no son en modo alguno, seguras. Entre los riesgos que enfrenta la economía mundial señala “la fragilidad de la recuperación económica, los efectos inciertos de las reformas reguladoras de las finanzas, los desequilibrios macroeconómicos estructurales (por ejemplo, los déficits fiscales y la deuda pública de muchos países desarrollados), el acceso limitado al crédito, la inestabilidad de los mercados de valores y los tipos de cambio, y las medidas proteccionistas que puedan afectar a las inversiones en algunos países”.
Asimismo, el crecimiento de los flujos de IED mundiales estará en gran medida sujeto a la recuperación económica de los principales emisores de IED en el mundo (la Unión Europea y EE.UU. generaban el 57% y 17% de los flujos de IED mundiales, respectivamente en 2007). Tanto Estados Unidos como Europa fueron el epicentro de la crisis global, y si bien lo peor parece haber quedado atrás, aún persisten importantes riesgos y vulnerabilidades.
El mayor protagonismo de las economías emergentes la atracción y emisión de IED global. Las estadísticas presentadas confirman el incremento en el peso de las economías emergentes y de transición como lugares de origen y destino de la IED global, y su liderazgo en la recuperación de dichos flujos: “Aunque la IED dirigida a esas economías descendió un 27% en 2009 y las salidas de IED de esos dos grupos de economías se redujo un 21%, absorbieron casi la mitad de las entradas de IED en 2009 y originaron una cuarta parte de sus salidas”.
América Latina y el Caribe. En lo que respecta a América Latina y el Caribe, los flujos de IED recibidos por la región alcanzaron US$ 117 billones en 2009, lo que representa una caída de 36% en los flujos de IED recibidos por la región respecto de 2008. Entre otras causas, el informe consigna esta caída al descenso de la renta de la IED en la región, que sufrió una reducción de 18% interanual en 2009. Este fenómeno se encuentra estrechamente vinculado a la desaceleración del crecimiento de la región en el marco del deterioro de la situación económica mundial.
No obstante, UNCTAD destaca la relativa fortaleza de la región frente a la crisis, y su significativo potencial de crecimiento, ambos sustentados en factores estructurales, que incluyen superávit de cuenta corriente, reducciones en el costo del crédito, y abundantes recursos naturales. También se resalta el alto potencial de crecimiento de las empresas trasnacionales latinoamericanas.
Argentina. En el caso de Argentina, luego de un sostenido proceso de expansión de las corrientes de IED, la crisis global repercutió sobre estos flujos. La IED en Argentina registró cinco años consecutivos de crecimiento durante el período 2003-2008, durante los cuales estos flujos crecieron a una tasa promedio anual de 43%, ritmo sustancialmente mayor al registrado a nivel mundial (25%) y al de los países en desarrollo (28%) en el mismo período. Más aún, con un incremento anual de 50% en 2008, Argentina fue una de las diez economías de mayor crecimiento en los flujos de IED recibidos en todo el mundo[1]. En 2009 y como consecuencia de la crisis económica mundial, los flujos de IED hacia el país se contrajeron un 49,7%, en línea con lo ocurrido en el resto de la región y el mundo. Como referencia adicional, la IED hacia las dos economías más grandes de America Latina, Brasil y México en 2009 cayó 42% y 47% respectivamente.
Es relevante destacar que en 2009, a diferencia de lo ocurrido en la región, la renta de la IED en Argentina se incrementó moderadamente. Esto permitió una mayor participación de la reinversión de utilidades como fuente de financiamiento de la IED en nuestro país.
Los datos de IED disponibles para el primer trimestre del año resultan alentadores y señalan un crecimiento interanual de 11% en los flujos hacia Argentina (INDEC).
En este contexto de recuperación gradual de las corrientes de IED en el mundo, es importante resaltar el dinamismo que puede aportar el otro gran componente de la inversión, que es la inversión doméstica. En el caso de Argentina, la tasa de crecimiento de la inversión doméstica fue de 13,1% en el primer trimestre del 2010, y se espera que esta tendencia positiva continúe y se acentúe a lo largo del año.
Tendencias de largo plazo. Más allá de la coyuntura, el informe destaca como importantes tendencias de largo plazo la centralidad del cambio climático y la necesidad de transitar hacia inversiones ambientalmente sustentables (low-carbon investments); el continuo declive en la IED destinada al sector manufacturero, relativo a los sectores primario y de servicios; y el hecho de que el impacto de la crisis no detuvo la creciente internacionalización de la producción.
[1] El ranking fue realizado teniendo en cuenta todos los países con flujos de IED superiores a US$ 5 mil millones en el año 2008.









